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8 Jan

La educación necesita una gran Reforma

Reforma Educativa

Hace quinientos años que Martín Lutero protagonizó el comienzo de una gran Reforma religiosa y cultural que dio origen a una nueva forma de entender el mundo. La Reforma con mayúscula. Hoy, los cambios que estamos viviendo con la irrupción de Internet y la robótica en nuestras vidas auguran la necesidad de otra gran reforma. Sin embargo, para que ese cambio de paradigma se produzca, el punto clave está en la educación. 

La revolución que se ha producido en los últimos años con el acceso a la información gracias a Internet tiene un gran paralelismo, a mi modo de ver, con el cambio que se produjo en la época de la Reforma Luterana con la invención de la imprenta. El otro gran reto al que nos enfrentaremos en los próximos años, según los especialistas, es el generado por la robotización de nuestra vida cotidiana y de las profesiones a las que hoy nos dedicamos.

 

El 12% de los trabajadores españoles serán sustituidos por robots de aquí a 2020

 

El mundo tal y como lo conocemos hoy está dejando de existir. Los datos hablan por sí solos. El Foro de Davos calcula que esta Cuarta Revolución Industrial (la revolución de la robótica) acabará con más de 5 millones de puestos de trabajo en los 15 países más industrializados del mundo de aquí a 2020. La OCDE estima que solo en España, el 12% de los trabajadores podrían ser sustituidos a corto plazo por robots, mientras que la Unión Europea calcula que solo la Inteligencia Artificial hará nacer casi un millón de empleos nuevos. Además, según el Observatorio de Innovación en la Educación y el Empleo, el 80% de los jóvenes españoles entre 20 y 30 años que encuentre empleo en el futuro próximo ejercerá profesiones recién nacidas o aún en gestación.

Esta revolución nos dejará además un regalo envenenado, un montón de tiempo libre, generándose así otro problema añadido: cómo gestionarlo. Para que todos estos cambios tecnológicos y sociales puedan producirse, el punto clave está en la educación, que hoy en día sigue centrada en los valores de la productividad y rentabilidad, y orientada hacia un tipo de trabajo que tiende a desaparecer.

 

⇒ El Punto Clave  está en la Educación 

 

Dadas las circunstancias, da la impresión de que el futuro está en impulsar el estudio de materias técnicas y reducir el de las artes y las humanidades, pero no es cierto. Los expertos nos dicen que lo que hay que reducir es el uso de la memoria aislada y la obediencia ciega e incentivar el razonamiento y la crítica en los alumnos.

Para conmemorar el V Centenario de la Reforma de Lutero (1518), el Hay Festival ha convocado a lo largo de este año a treinta intelectuales de diversas disciplinas para preguntarles qué grandes reformas necesita hoy el mundo. En el ámbito de la religión, como entonces, pero también en otros aspectos como el medio ambiente, la organización económica, el desarrollo de las ciudades o la genética. Una de las propuestas lanzadas es la de la ensayista Lee Maracle (Vancouver, 1950), que propone una reforma de la educación universitaria para integrar el conocimiento de los pueblos indígenas en los planes de estudio. En el terreno práctico, la apuesta de Lee Maracle afecta al método educativo. Maracle propone algo muy interesante:

Queremos que los estudiantes encuentren su propia verdad, no obediencia al maestro. Si los estudiantes repiten lo que les dicen los profesores podrán tener un doctorado, pero no serán pensadores. No está bien que los doctores vayan a la clase a pronunciar una conferencia. Yo me siento en el suelo con los estudiantes alrededor y aprendo tanto de ellos como ellos de mí”.

Para la antropóloga Vargas-Cetina, los cambios tecnológicos que estamos viviendo hoy en día nos están llevando de una educación más crítica a una más técnica, donde las ciencias sociales, las artes y las humanidades son relegadas. Sin embargo, “visto desde un futuro mejor para todos, deberíamos tener más arte, más crítica, más ciencias sociales y más herramientas que nos ayuden a entender, porque la técnica nunca es ‘solamente’ una aplicación de las cosas, sino la implementación de una cierta filosofía”, afirma.

Según estas reflexiones, no solo los conocimientos técnicos y científicos van a ser importantes en el futuro, el pensamiento crítico también lo será y para enseñarlo en las escuelas no hay nada mejor que la filosofía, que curiosamente está siendo relegada de los planes de estudio en España en los últimos años. Por lo que dicen los expertos, las artes, la música, la pintura… También serán muy necesarias, porque la automatización de nuestras vidas nos dejará mucho tiempo de ocio.

 

Ser una enciclopedia andante no servirá para nada

 

Anna Quintero, directora de marketing y comunicación del portal de búsqueda de empleo Infojobs, afirma que en un futuro cercano “ser una enciclopedia andante no servirá de nada”. “Triunfarán aquellas personas con habilidad para ver las conexiones entre materias, que sepan trabajar en equipo con profesionales de otras ramas y entiendan las necesidades de cada proyecto”.

Actualmente, las empresas no están encontrando profesionales que tengan la formación y experiencia necesaria. La universidad no está respondiendo a las necesidades de las empresas. Cada vez más, en los trabajos más demandados importan menos los conocimientos y la experiencia y más las habilidades personales. Según Valentín Bote, director de Randstad Research, “las empresas necesitarán sobre todo profesionales flexibles y con deseo de aprender”. Se buscan personas con capacidad para comunicar y habilidades para trabajar en equipo o liderar grupos.

Margarita Álvarez, directora de Marketing y comunicación del grupo de Recursos Humanos Adecco, afirma que “las universidades no se interesan por el mercado actual, por las necesidades que tienen las compañías y las empresas que seleccionan talento. Hay una falta de interés por actualizarse, por estar en el día a día”, y lo que es peor, añade Álvarez, “aquellas que lo intentan tienen dificultades para cambiar los programas, debido a la excesiva burocracia”.

¿Aún seguimos pensando que la educación está bien cómo está, que lo único que tenemos que decidir es si el libro de texto es de papel o digital, si impartimos religión, ética o educación para la ciudadanía? Es obvio que el papel de la educación tiene que cambiar. Desde Primaria hasta la Universidad todo debe cambiar de forma radical si queremos adaptarnos al nuevo escenario con garantías de éxito. Deben cambiar las estructuras, la metodología y el concepto. El marco en el que se mueve la educación actual está anticuado. El paradigma está obsoleto, porque educar es educar para la vida y nuestra vida ha cambiado mucho en los últimos años, sigue haciéndolo y más que lo va a hacer. España llegó tarde a la primera Revolución Industrial, esperemos que nos pase lo mismo con la cuarta.

 

PARA SABER MÁS:

 

 

Fotografía: www.pixabay.com

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Ana Díaz

Periodista.

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