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26 May

La curiosidad

Curiosidad y profesores

“Saber alimentar y dirigir la curiosidad de los estudiantes es un don que define a todos los grandes profesores”. K. Robinson.

Dice el neurocientífico y profesor español Francisco Mora Teruel que la curiosidad es el origen de todo aprendizaje. De hecho, llega a afirmar que “nadie puede aprender nada a menos que aquello que vaya a aprender le motive y encienda su curiosidad”.

Todos los profesores deberían conocer la historia de un persistente maestro que daba clases de inglés en la provincia española de Albacete en los años 60. Este extraño profesor viajó a Almería persiguiendo a John Lennon durante la grabación de una de sus películas y no paró hasta dar con él. Su objetivo era convencerle para que The Beatles escribieran la letra de las canciones en todos sus discos. Había descubierto un gran interés y curiosidad entre sus alumnos por saber qué decían exactamente las canciones de este grupo musical de moda, pero él no siempre conseguía descifrarlo… Así, reconociendo sus limitaciones y aprovechando las ganas de saber más de sus alumnos podía motivarles para que aprendieran más inglés.

Vivir es fácil con los ojos cerrados

The Beatles. Pixabay.

Hay preguntas que pueden parecer tontas pero que permiten a los chicos aprender conocimientos que nunca olvidarán. Una pregunta como “¿por qué en inglés mesa se dice table?”, que puede parecer estúpida o impertinente durante una clase, nos permite explicar que los romanos llegaron hasta Gran Bretaña (Britania, la llamaron), fundaron Londres (Londinium), construyeron el Muro de Adriano (que llegó a tener 117 kilómetros de longitud) y fueron ellos también los primeros en saber que se trataba de una isla. Latín, historia, geografía, inglés… todo junto en una sola respuesta.

 

La Rutina mata las Clases

Esta forma de aprender, mediante preguntas que relacionan contenidos, me lleva a replantearme el actual sistema de enseñanza basado en la repetición sistemática, con asignaturas-estanco y conocimientos inamovibles para cada curso. Supongo que los profesores necesitan saber de antemano lo que tienen que enseñar a sus alumnos para simplificar y planificar su tarea, pero me da pena observar como la rutina mata las clases y se pierden muchas oportunidades para que los niños aprendan. Porque creo que es así, relacionándolo todo, como esos contenidos cobran sentido para ellos y se hacen presentes en sus vidas. ¡Cuánto aprenderían los alumnos si les dejaran hacer preguntas que aparentemente pueden parecer impertinentes o estar fuera del currículum establecido! ¿Y si fueran los profesores los que hicieran estas preguntas? ¿Y si dejáramos de lado, un poco, nuestra obsesión por el dichoso currículum y la repetición de los contenidos…?

Juan Carrión, así se llamaba este profesor, consiguió lo que quería. Desde entonces, todos los discos, casetes y CD´s de The Beatles llevan escritas las letras de las canciones, ¡y no solo los de The Beatles! Para algunos de sus alumnos, la curiosidad por determinadas cosas igual fue efímera. Para otros, tal vez se convirtió en una profunda pasión a la que dedicaron toda su vida y trayectoria profesional… Sea como fuere, conseguir que los alumnos mantengan viva su curiosidad a lo largo de la vida es uno de los mayores regalos que la escuela puede hacerles. ¡Ojalá fuese así siempre!

La maravillosa anécdota del profesor Juan Carrión inspiró la película “Vivir es fácil con los ojos cerrados”, del director David Trueba, ganadora del Premio Goya 2014 al Mejor Guion Original.

 

 

Fotografías: www.pixabay.com

CC0 Public Domain
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No es necesario reconocimiento

 

 

 

 

 

 

Ana Díaz

Periodista.

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