To top
12 Feb

Esfuerzo vs creatividad

Cambio educativo

Muchos padres y profesores siguen pensando hoy en día que los niños deben resignarse a hacer tareas repetitivas y monótonas, día tras día, porque es así como se aprende: repitiendo y memorizando definiciones que alguien escribió un buen día en los libros de texto y consideró apropiadas para su edad. Frases que muchas veces no tienen ningún sentido para ellos.

¿Pero aprender es lo mismo que memorizar? Si le preguntas esto a un notario te dirá que básicamente, sí, porque él dedicó muchos años a la memorización de textos y textos, un día tras otro… sin ningún tipo de emoción, y eso fue lo que le permitió ejercer la profesión que hoy en día tiene. Y tiene razón. ¿Pero de verdad es eso lo que entendemos por aprender?

Según el diccionario de la Real Academia Española (RAE) aprender es fijar algo en la memoria. Adquirir el conocimiento de algo por medio del estudio. Sin embargo, la palabra “aprender” proviene del vocablo latino “apprehendere” y está relacionada con la idea de asir, atrapar algo y hacerlo propio.

Yo creo que los niños aprenden hoy muchas más cosas fuera del colegio que en colegio, porque los contenidos que tienen que aprender en el cole se les presentan como algo repetitivo, monótono y aburrido. Se sigue utilizando el mismo sistema de enseñanza que utilizaban sus abuelos hace un siglo y que hoy, en pleno siglo XXI, en plena revolución digital, con un superávit de información brutal por todas partes, no tiene ningún sentido. Pueden memorizarlo, pero no hacerlo propio, porque esos contenidos no tienen nada ver con lo que está pasando fuera de los muros de la escuela. No se relaciona el contenido a aprender con la realidad. Ni en la forma de enseñarlo, ni en el fondo.

Cuando hablamos de los deberes, muchos de sus defensores ponen el énfasis en el valor del esfuerzo, pero ¿acaso no hay esfuerzo si el trabajo es creativo? ¿Es más valioso el esfuerzo si el trabajo a realizar es aburrido? ¿Se aprende más y mejor así? ¿Deben ser los deberes repetitivos y monótonos para que así haya más esfuerzo? ¿Nos equivocaremos menos haciendo cuentas si hacemos 10 cuentas cada día? Yo tengo mis dudas… Si un niño se aburre, desconecta y si desconecta se equivocará con mucha más facilidad ¿no? ¿Qué sentido tiene entonces?

El debate, una vez más, no es “deberes sí, deberes no”, “esfuerzo sí, esfuerzo no”. Se trata de ser un poco creativos y ayudar a los niños a aprender mejor. Aprovechemos los conocimientos que hoy en día nos brinda la ciencia sobre el funcionamiento del cerebro (neurociencia) y apliquémoslos a la educación de los niños del siglo XXI. Abandonemos ya las creencias del pasado y centrémonos en que los niños disfruten aprendiendo y encuentren su pasión para que puedan dedicarse a ella cuando crezcan. Porque el que encuentra su pasión y se dedica a ella nunca más trabaja, se divierte.

Pero si no dejamos un hueco a la creatividad y a la libertad de elección, si no somos flexibles en las tareas que les ponemos, si todos los niños deben leer el mismo libro y colorear sus dibujos de la misma manera y con los mismos colores… ¿Cómo van a saber lo que les gusta para elegir lo que quieren hacer cuando sean mayores?

 

Fotografía: pixabay.com

CC0 Public Domain

Gratis para usos comerciales
No es necesario reconocimiento
Ana Díaz

Periodista.

No Comentarios

Leave a reply